I: Marco biográfico, histórico y filosófico en la obra de juventud

 

I.1. Biografía y contexto histórico en el período de juventud (1883-1918)

 

Nikos Kazantzakis nació el 18 de febrero de 1883 en Megalokastro (actualmente, Heraclión, capital de la isla de Creta). En aquel entonces y desde casi dos siglos atrás Creta se encontraba bajo el mando del Imperio Otomano. La situación económica y política del Estado griego en los últimos años del siglo XIX y los primeros del siguiente imposibilitaba el apoyo militar heleno que consumara los constantes esfuerzos fallidos de la población cretense por conseguir la tan esperada anexión a Grecia. (Toulard, 1972, p. 123) (Vacalópoulos, 1995, pp. 179-181)

 

En estos tiempos de lucha y deseos de liberación se forjaría el espíritu de Mijalis Kazantzakis, padre de Nikos. Los orígenes de su padre, que se remontaban al pueblo de Várbaros en Heraclión, una comunidad árabe que Nicéforo Focás estableció luego de la liberación de Creta. Estas raíces inspirarían más tarde la fantasía a Nikos de haber tenido sangre árabe. (Kazantzaki, 1968, p. 83)

 

Mijalis fue terrateniente y comerciante tanto de vino como de distintos productos agrícolas. Su personalidad estricta fomentaría una relación con Nikos parecida a la que Søren Kierkegaard tuvo con su padre. De este modo, la figura de Mijalis alcanzaría en su vida una dimensión mítica que fue descrita en Reporte al Greco y novelada más extensamente en Libertad o Muerte.

 

 

La muerte de su madre en marzo de 1932, María Cristodoulaki, algunos meses antes que la de su padre le había dejado como “la dolencia de un niño dejado solo en la obscuridad cuando la mano bien amada se ha ido fuera del alcance.”. Y es que su personalidad, dulce y sencilla, siempre resultó un contrapeso ante las duras exigencias del padre. Este enfrentamiento de caracteres tan opuestos tendría repercusiones importantes no sólo en la conjunción de estas dos influencias en su vida sino también en su obsesión por armonizar toda oposición conflictiva.

 

La familia Kazantzakis sufrió dos eventos dolorosos durante la infancia del autor en cuestión: la muerte temprana de Yorgos, su hermano menor, y el refugio por seis meses en el Pireo tras estallar los levantamientos cretenses de 1889. Entonces, de niño, Nikos se refugió en numerosas lecturas de vidas de santos.

 

Posteriormente, la educación de Nikos transcurriría en Heraclión sin mayores sucesos biográficos desde 1890 hasta su la conclusión de la educación media más allá de las consecuencias que le traería el estudio de la teoría de la evolución de Darwin. Kazantzakis comprendía sus alcances antropológicos y teológicos de tal modo que sufriría una profunda decepción por la refutación inminente del puesto central del hombre en el cosmos. Para nada es excesiva esta impresión fatalista en un joven que durante toda su vida había sido un profundo creyente del cristianismo ortodoxo. Tras esto, todo parece indicar que su pérdida de fe se consolidaría antes de iniciar sus estudios universitarios en la Escuela de Leyes de la Universidad de Atenas en 1902 dado que, entonces, Creta aún no disponía de educación universitaria.

Kazantzakis se encontraría en estos años con gran relevancia política con la filosofía de Friedrich Nietzsche, misma que le llevaría a un segundo desaliento antropológico: la «desdivinización» del hombre. A pesar que una minoría afirme, como Bidal Baudier, que Kazantzakis en esta época no optaría aún por el ateísmo, encontramos fuerte evidencia de lo contrario .

 

Así pues, pocos meses antes de concluir con honores sus estudios de licenciatura en derecho a finales de 1906, emprendería sus primeras publicaciones. Comenzó con el manifiesto La enfermedad del siglo (en griego, Η Αρρώστεια τού αιώνος) sería la primera publicación de Kazantzakis en la revista Pinacoteca (Πινακοθήκη) de marzo y abril bajo el pseudónimo de inspiración budista Karma Nirvami (Κάρμα Νιρβαμή). Saldría a la luz pocos meses después de haber terminado con honores sus estudios de licenciatura en derecho a finales de 1906 y expone en breves páginas el malestar que sufren algunos «espíritus fuertes» luego de la caída de la metafísica platónica cristiana. Se trata de un tema que ensayaría literariamente en dos obras posteriores.

 

Posteriormente, en agosto de ese mismo año escribió Amanece… (Ξημερώνει…), la cual sería puesta en escena un año después de su composición y laureada en el Concurso Dramático Pandelidis. En la ceremonia de reconocimiento, sin embargo, se destacaría la labor estética de la obra mas no se apoyarían sus ideas revolucionarias.

 

En octubre publicó su primer libro, El lirio y la serpiente (Όφις και Κρίνο), también firmado con el sobrenombre antes mencionado. Eleni Kazantzaki señala que esta obra sería rechazada posteriormente por el autor, al igual que todas sus obras de juventud. (Kazantzaki, 1968, p. 36) Sin embargo, la crítica sería favorable. Vlassos Gavrilidis, un reconocido periodista de aquel entonces, ovacionó la llegada de este «nuevo autor» a las letras griegas, augurándole un puesto importante a este “nuevo escritor, el escritor de fuego, y el escritor de la vida”. (Kazantzaki, 1968, p. 41).

 

De abril a junio de 1907 trabajó en el periódico Acrópolis (Ακρόπολις) bajo el apelativo de Ákritas y en octubre comenzaría sus estudios de posgrado en la Sorbona de Paris. Un mes después nuevamente publicó en la revista Pinacoteca una escena del tercer acto de su obra Fasgá (Φασγά) y comenzaría la redacción de la dramaturgia ¿Hasta cuándo? (Έως πότε;). También en este año, por lo que señala su biógrafo Pandelis Prevelákis y por lo que puede constar en las listas que publicó el diario La Tribuna (Το Βήμα), Kazantzakis ingresaría a la masonería. (Δημοσιογραφικός Οργανισμός Λαμπράκη, 2006) Sin embargo, no hay registros desde los cuales valorar qué relevancia biográfica tendría esta adhesión.

 

En 1908 atendió en el Collège de France a cursos impartidos por Henri Bergson, cuya filosofía se convertiría en una de sus más grandes influencias. También en ese año escribió Las almas rotas (Σπασμένες Ψυχές), la cual sería publicada un año después en la revista Noumas (Νουμάς) con el pseudónimo de Petros Psiloritis (Πέτρος Ψηλορείτης) y comenzaría la redacción de su tesis doctoral La filosofía del derecho y del Estado en Federico Nietzsche (Ο Φρειδερίκος Νίτσε εν τη Φιλοσοφία του Δικαίου και της Πολιτείας), la cual publicaría dos meses después de concluir su redacción en febrero del año siguiente.

 

En 1909 buscaría completar Las almas rotas con dos obras que conformarían una trilogía: La vida imperial (Ζωή η αυτοκρατόρισσα) y El hombre-Dios (Θεάνθρωπος). Sin embargo, en vez de ello decidió emprender un viaje por Italia. La obra que sí escribió en este año fue El maestro de obras (Πρωτομάστορας), tragedia con la cual ganaría en abril del año siguiente un premio por mil dracmas en el Concurso de drama de Lassanio bajo el título de Sacrificio (Θυσία) y que sería publicada con una dedicatoria a «Idas» y adaptada al teatro por Manolis Kalomiris en 1916. El mismo Kalomiris publicaría la adaptación musical de esta tragedia en 1939 en dos actos y un intermedio.

 

Entre sus publicaciones de 1909 encontramos la obra Comedia: una tragedia en un acto (Κωμωδία - Τραγωδία μονοπράκτη), la cual publicaría de regreso a Heraclión también con el apelativo de Petros Psiloritis en la revista La estoa cretense de Heraclión («Κρητική Στοά» Ηρακλείου), así como la tesis filosófica de inspiración kantiana ¿Ha fracasado la ciencia? (Η επιστήμη εχρεωκόπησε;) en la edición de noviembre de la revista Panatenea (Παναθήναια).

 

En  abril de 1910 se asentó en Atenas y poco después Galatea Alexiu, quien se convertiría en su primera esposa, viajó desde Heraclión para encontrarse con él y residir juntos (en contra de la voluntad de sus padres y aún sin una ceremonia religiosa). En junio rechazó la asignación como ministro de educación y participó en la fundación de la Asociación Educativa (Εκπαιδευτικός Όμιλος). En este período su manutención se debe a los ingresos económicos que le generan sus traducciones al griego de distintas obras filosóficas y científicas.

 

A partir de entonces y prácticamente hasta el final de su período de juventud, descendió considerablemente su actividad literaria. En este tiempo se enfocó más en reflexionar sobre el rumbo vital su proyecto literario, en la asunción de una postura frente a la espiritualidad mediante algunos viajes y a resolver su situación económica. En 1912, por ejemplo, sólo publica en el Boletín de la Asociación Educativa (Δελτίο τού Εκπαιδευτικού Ομίλου) un ensayo sobre Bergson y en 1913 se enlista como voluntario en la guerra de los Balcanes, sirviendo a la oficina privada del primer ministro.

 

En 1914 escribió junto con Galatea una serie de libros de texto para escuela primaria sobre historia. El proyecto, sin embargo, fue publicado sólo a nombre de ella, quien aparentemente se quedaría con las ganancias económicas sin mayor disputa de Nikos. Luego, de noviembre a diciembre de este mismo año emprendió una deambulación al Monte Athos (Άγιον Όρος) que sería de suma importancia biográfica para Kazantzakis como un momento determinante para la construcción y definición de su proyecto personal, filosófico, religioso y literario. Encontramos al respecto distintas referencias en  y en otras obras como Simposio y .

 

Kazantzakis vivió esta aventura junto con el poeta Ángelos Sikelianos, a quien había conocido apenas tres días antes. El peregrinaje y los ejercicios espirituales que implicaban este ascenso por el Monte Athos definiría no sólo una amistad profunda con Sikelianos, sino también grandes avances en la contrucción de su proyecto vital. Kazantzakis escribió en libretas las impresiones sobre la vida monástica de la época, la cual consideraba mejor respecto a una vida laica –inculta e inmoral–aunque a la vez fue crítico con la comodidad de las celdas de los monjes: con acceso a electricidad, estufas, cortinas y juegos de té. Por ello, desde entonces comenzaría a reflexionar sobre la «nueva ascética» que entonces contemplaba como una «nueva religión» que aspiraba fundar junto con Sikelianos. (Kazantzaki, 1968, p. 54)

 

Posteriormente aumentaría nuevamente su actividad literaria. Planeó las obras Grecia (Ελλάδα) y Teófano (Θεοφανώ) –las cuales se pudieron haberse convertido, respectivamente, en Nicéforo Focás (Νικηφόρος Φωκάς) y Dionisio (Διόνυσος)–, así como Cristo (Χριστός), Odiseo (Οδυσσέας), Teófano (Θεοφανώ) y Hércules (Ηρακλής). Esta última sería escrita entre 1919 y 1920 y enviada a la revista egipcia Nueva Vida (Νέα Ζωή) de Alejandría en 1922; sin embargo, no quedan vestigios de ella pues nunca fue publicada y Kazantzakis mismo destruyó el original. Por otra parte, en sus cuadernos de apuntes escribió también sobre la planeación de otra obra que llevaría el nombre de Petros Mangis (Πέτρος Μαναγής); sin embargo, no existe otro vestigio sobre su composición. Finalmente, es probable que en julio de 1915 haya compuesto Monte Athos (Άγιον Όρος) pues escribió en la conclusión de su viaje su pretensión de escribir su peregrinaje espiritual junto con Sikelianos. No obstante, tampoco quedan rastros de esta obra. (Kazantzaki, 1968, pp. 56-57)

 

Nuevamente en 1916 Kazantzakis volverá a tener poca actividad literaria. Así, además de la representación anteriormente citada de El maestro de obras, sólo se asoció a la Sociedad de Ciencias Sociales y Políticas (Εταιρία Κοινωνικών και Πολιτικών Επιστημών). Además, un año después junto con Alexis Zorbas, intentó la explotación de una mina de lignito y se irá a vivir a Suiza hasta 1918. Allí realizaría un peregrinaje por las «guaridas» de Nietzsche, cuya figura se le presentaba todavía como un «presentimiento doloroso» (Kazantzaki, 1968, p. 66). Allí se lamentará por los  «cánones de la guerra», cuestión que lo unirá con el científico griego que se hacía llamar Mudita (Μουντίτα).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

II: Marco biográfico, histórico y filosófico en la obra de madurez

 

II.1. Biografía y contexto histórico de madurez

 

II.1.1. El período de conformación (1918-1924)

 

En 1919 Eleuterio Venizelos, entonces primer ministro de Grecia, nombró a Kazantzakis director y, poco tiempo después, gerente general del recientemente creado Ministerio de Asistencia Pública. Allí desempeñaría la función de repatriar alrededor de 150 mil griegos que habitaban en Transcaucasia y que serían perseguidos por los bolcheviques y por los kurdos luego de la Revolución Rusa de 1917. (Vacalópoulos, 1995, pp. 285-286) La mayoría de éstos eran campesinos acostumbrados a las tierras ricas de esta región, por lo que no sería sencillo regresarlos a otras más precarias en su país de origen. Kazantzakis, sin embargo, comprendía los alcances de la situación y Venizelos confiaba en sus decisiones.

 

Su desempeño para la misión fue destacable, tanto como la pasión que tuvo de pasar de la palabra a la acción. A lo largo de las cartas que dirigió en aquel entonces a Ioannis Angelakis podemos revivir su emoción y cómo encontraba en su labor un sentido más alto que sí mismo: “No me digas que no me canse. Mi gozo y liberación es trabajar más allá de mi deber.” (Kazantzaki, 1968, p. 73). En noviembre de 1920, sin embargo, se separaría de estas labores tras la derrota electoral del Partido Liberal de Venizelos. Esto impidió que la misión se completara, por lo que los refugiados acabarían en Tesalia y Macedonia sin las condiciones esperadas.

                                                          

En 1921 comenzó la redacción de Cristo (Χριστός), aquella dramaturgia planeada desde 1915 y cuya publicación tendría que esperar hasta 1928. Este año, por cierto, terminaría de definir el rumbo de su aportación personal, incluso es posible leer su reflexión en su cuaderno de notas. Allí se podrá distinguir que el rumbo fundacional de su «Nueva Ascética» en conformación adquiría una connotación de «sacrificio». (Kazantzaki, 1968, pp. 77-78)

 

En 1922 nuevamente pacta con la editorial D. Dimitrakos para la conformación de libros de texto, lo cual le aseguraría los ingresos económicos suficientes para mudarse temporalmente a Viena. Esta estancia sería literariamente fructífera. Terminaría así la redacción de Un año en soledad (Ένας χρόνος μοναξιά), una novela romántica que no sólo nunca fue publicada sino que sería destruida por el autor. En cambio, la tragedia Odiseo, planeada desde 1915, sí encontraría un espacio en las ediciones de junio y noviembre de la revista egipcia Nueva Vida.

 

También entonces comenzaría los primeros trazos de Buda (Βούδας), sin embargo, fue ésta fue una obra que compuso y recompuso innumerables veces y no alcanzaría su composición final sino hasta 1943 bajo el título incipiente de Yang-Tse.

 

Durante su estancia en Viena  en 1922, Kazantzakis sufrió una afección dermatológica que coincidió con un acercamiento a mujer que había conocido una noche atrás en el teatro. Sus citas se postergaron en varias ocasiones hasta que se encontró con el Dr. Stekel, discípulo de Freud. De este modo, le explicó que todo impulso que se enfrentara a su fuerte tendencia al ascetismo, le provocaría este tipo de somatizaciones. Le recomendó, por tanto, que la única cura para este mal, más propio de un monje medieval que de alguien de aquellos tiempos, era desistir de su deseo erótico por la muchacha vienesa. Kazantzakis atendió esta recomendación y partió de Viena hacia Berlín. Este evento se muestra en un pasaje de Cristo nuevamente crucificado (O Χριστός ξανασταυρώνεται), cuando Manolios –el personaje principal–. Además, le serviría no sólo como una iniciación a las teorías psicoanalíticas pues encontraría también una influencia crucial de su nueva ciudad de acogida en la composición de la Ascética (Ασκητική: Salvatores Dei).

 

Tras completar la Ascética desde diciembre de 1922 hasta principios de abril, Kazantzakis encontraría una nueva dirección espiritual con tendencias mesiánicas que lo haría sentirse cada vez más distante de sus compañeros hasta ahora. Por ello escribió a Sikelianos  Esta obra será publicada por primera vez a mediados de 1927 en la revista Renacimiento (Αναγέννηση). Ese año también comenzó clases del idioma ruso.

 

A mediados 1924 conoció a Eleni Samiou, quien sería su compañera vital desde 192 y, finalmente, su esposa en noviembre de 1945 y hasta su muerte. Juntos repasan a Esquilo, a Shestov, la Ilíada y la Efigenia de Goethe. A finales del mismo año probablemente escribió Simposio (Συμπόσιο) y desde finales de ese año hasta los primeros meses del siguiente trazó los primeros siete cantos de la Odisea (Οδύσεια), cuyo adelanto vería la luz por primera vez hasta diciembre de 1926 en la revista Renacimiento pero que no será completada sino hasta septiembre del año siguiente y publicada en su totalidad hasta 1928.

 

Kazantzakis en el mismo 1924 definiría el rumbo de su vida desde la filosofía construía en este período y que se manifestará en modo máximo durante su fructífero período de consolidación. Por ello aprovecha  para redactar la Apología de su vida. En este escrito realizó un reflexión en tres fases: Primero, recorrería brevemente la situación mundial de la época. Segundo, haría un análisis sobre la situación en Grecia enmarcada en la primera reflexión. Y, por último, definió su proyecto vital de acuerdo al anterior marco histórico y geográfico. Ya para entonces habrá postulado sus noción de «grito» (Κραυγή) así como su interpretación de la «transubstanciación».

 

II.1.2. El período de consolidación (1925-1941)

 

Posteriormente, parte a Rusia como corresponsal del diario Libertad de expresión (Ελεύθερος Λόγος) desde octubre de 1925 a finales de enero del siguiente año. Posteriormente, en 1926 también emprendería un largo viaje por Chipre junto con Eleni Samiu. Ambos publicarían sus impresiones, Nikos en el periódico apenas mencionado y Eleni en El diario (Καθημερινή).

 

La segunda mitad de 1926 Kazantzakis realizó dos importantes entrevistas. En su primera estancia España con Primo de Ribera y, en Italia, con Benito Mussolini. Sobre el segundo, su experiencia en la Italia fascista sería publicada en el diario Libre prensa (Ελεύθερος Τύπος). Biográficamente es relevante que en abril de este año formalizó legalmente su separación de Galatea.

 

Por otra parte, a principios de 1927 viajó a Egipto y al Sinaí, cuyas impresiones fueron registradas en el diario Libertad de expresión. Como se mencionó anteriormente, este mismo año concluyó la redacción de la Odisea. Un mes después contribuiría con varios artículos para el Diccionario Enciclopédico Elefthurákis (Εγκυκλοπαιδικό Λεξικό Ελευθερουδάκη) y compilaría algunos textos hasta formar su primer libro de viajes: Viajando: España, Italia, Egipto, Sinaí (Ταξιδεύοντας: Ισπανία, Ιταλία, Αίγυπτος, Σινά). . A finales de este año publicó en Atenas Nicéforo Focás y conoció al escritor rumano Panait Istrati, con quien entablaría una amistad muy estrecha que continuaría hasta la muerte de Istrati, a pesar de su posterior divergencia de pensamiento y proyectos.

 

En 1929 continuaría sus viajes por Rusia hasta abril. En una corta estancia en Siberia revisaría la Ascética, intercambiando versos entre los capítulo y agregando otros nuevos pero, sobre todo, introduciendo el último capítulo que titularía El Silencio (Η Σιγή), inspirado por la riqueza interior que encontró en la ausencia de todo sonido en dicha región. Podemos encontrar cartas dirigidas a Eleni en febrero donde narra su purificación: “… Estoy bien, mi espíritu está tranquilo. No importa lo qué pase, la soledad me ha hecho bien, mis entrañas han sido refrescadas por el silencio.”

 

En 1930 escribió su extensa Historia de la literatura rusa (Ιστορία τής Ρωσικής Λογοτεχνίας) mientras en Atenas se le acusaba por la ideología expuesta en la Ascética: “El fiscal ha traído todo lo que he publicado para probar que quiero destruir la religión, la moral, la patria, etc. Es una desgracia vivir bajo el mismo cielo que estas creaturas.”. El juicio se programaría para el 10 de junto, no obstante, nunca se llevaría a cabo. En contraparte, Philéas Lebesgue publicaría en la revista Mercurio de Francia (Mercure de France) sus elogios sobre Cristo; lo cual suscitaría una segunda introducción de la obra de Kazantzakis al público francés. La segunda parte de este año reescribió la Odisea y tradujo o adaptó varios libros infantiles.

 

A lo largo de 1931, en la isla de Egina, contribuyó junto con Prevelákis un diccionario francés-griego purista (καθαρεύουσα) y demótico. Éste, sin embargo, sería una proyecto fallido por falta de apoyo editorial. De regreso a París a mediados de aquel año, visitaría continuamente la Exposición Colonial en el bosque de Vincennes, donde se interesaría por el mundo primitivo, el cual sería insertado en la segunda reescritura de la Odisea, desarrollada a lo largo de la segunda mitad de 1931.

 

El año de 1932 sería uno de los años más trágicos en la vida de Kazantzakis. Primero, por la muerte de su madre que le llevaría a un arrebato literario con el que pretendía evitar su recuerdo. Así, escribió la primera mitad de ese año los guiones Buda, Don Quijote (según Cervantes), Mouhametis, Decamerón (según Boccaccio) y Eclipse Solar (Ηλιακή έκλειψη). También compuso para entonces la versión final de la Odisea, pues sus posteriores reescrituras se limitarían solamente a mejorar algunas partes. A mediados de ese año, junto con Prevelákis, traduce y adapta las obras Calandria del cardenal de Bibbiena y La Mandrágora de Maquiavelo. También entonces Kazantzakis completa en sólo 45 días el primer borrador de su traducción al griego de la Divina Comedia de Dante, misma que revisaría, comentaría y publicaría el siguiente año.

 

En octubre de 1932, seis años después de su primera visita, regresó a España. Allí viviría algunas semanas con el pintor Timoteo Pérez Rubio. También se reuniría con su viejo amigo y poeta, Juan Ramón Jiménez, y conocería a Jacinto Benavente, a Ramón del Valle-Inclán y a otros intelectuales. Entonces haría las primeras traducciones de la poesía española contemporánea al griego, como las que fueron publicadas de Juan Ramón Jiménez el año siguiente en la revista Ciclo (Κύκλος). Así mismo haría su propia adaptación al francés de Nicéforo Focás. Simultáneamente compondrá el terceto dedicado a Dante. En diciembre y todavía durante su estancia en España, Nikos sufriría la muerte de su padre. Con la finalidad de consolarse, emprendería una ruta de 2000 kilómetros a lo largo de España- Visitaría entonces Ávila, Salamanca, Valladolid, Burgos, Zaragoza y Alicante “casi sin comer y con pesadillas agotadoras”.

 

Los primeros meses de 1933, estando en Madrid, inició la redacción de sus impresiones sobre España que serían publicadas a finales de mayo en el periódico El diario (Καθημερινή). Se sabe también que en este año comenzaría a tener sus primeros acercamientos ya no sólo con los poetas modernos españoles sino también con autores clásicos como Garcilaso, Fray Luis de León, Luis de Góngora, San Juan de la Cruz y Francisco de Quevedo.

 

A lo largo de ese año, Kazantzakis se mostraría especialmente preocupado por la situación en Grecia. Entonces Venizelos había sufrido un intento de asesinato y los monárquicos gestaban lentamente el regreso del rey Jorge a Grecia. (Vacalópoulos, 1995, pp. 303-304) Bajo este clima cada vez más inestable Kazantzakis continuó componiendo tercetos en honor a sus «líderes espirituales» (αρχηγοί των ψυχών): El Greco, Gengis-Khan (Τσιγκισχάνος),  Psicháris (Ψυχάρης) y Santa Teresa (Αγία Τερέζα). La cuarta revisión de la Odisea tendría lugar de abril a julio de ese año.

 

Los primeros meses de 1935 revisaría por quinta ocasión la Odisea y, posteriormente, se embarcaría a un viaje de cuatro meses a oriente a ver, cómo él decía, “el rostro amarillo de Dios»”. Los primeros dos meses estaría en Japón y otros tantos en China. Las impresiones de este viaje serían publicadas en la revista Acrópolis y, posteriormente como la obra Viajando: Japón–China (Ταξιδεύοντας: Ιαπωνία – Κίνα) en 1938.

 

En estos días, por su parte, Kazantzakis escribió en francés El jardín de las rocas (en francés, Le Jardin des Rochers; en griego, Ο Βραχόκηπος), la cual no pudo ser publicada en la entonces Alemania Nazi, por lo que tendría que esperar hasta 1939 para que la editara La biblioteca mundial (Wereldbibliotheek), misma que había publicado anteriormente Toda-Raba; luego, la primera traducción al español de esta obra surgiría en Santiago de Chile dos años después, en 1941. Posteriormente, de abril a mayo redactó en lengua francesa Mi padre (Mon père), la cual se agregaría a la composición de El Capitán Michalis: Libertad o muerte (Καπετάν Μιχάλης) a finales de 1949. El verano de ese año, continuó sus cantos en tercetos, dedicados ahora a Skakespeare, a Toda-Raba y al general japonés Hideyoshi (en griego, Χιντεγιόχη).

 

Los primeros meses de 1937 los dedicaría a la sexta revisión de la Odisea. Publicó también en El diario su traducción de tres poemas de Federico García Lorca: Veleta (en griego, Ανεμοδούρα), San Gabriel (Ευαγγελισμός) y Canción para la luna (Η σελήνη στο σιδεράδικο). También saldría a la luz en abril de aquel año Viajando: España (Ταξιδεύοντας – Ισπανία) cuya segunda parte, titulada ¡Viva la muerte!, estaría dedicada a la Guerra Civil. De marzo a abril de ese año prosiguió los cantos en tercetos dedicados a Alejandro Magno (Μεγαλέξαντρος), Cristo, y Abuelo, padre, nieto (Παππούς – πατέρας – εγγονός). El septiembre viajó al Peloponeso, publicando sus impresiones nuevamente en El diario a finales de ese año. En su regreso a la isla de Egina, compuso la dramaturgia Melisa (Μέλισσα), la cual publicaría en la revista Nea Estia (Νέα Εστία).

 

Este período biográfico de Kazantzakis se enmarca en los inicios de la Segunda Guerra Mundial y en una Grecia que se encontraba ya plenamente bajo la dictadura de Metaxás, la cual perduraría hasta su muerte, en enero de 1941. De este modo, estos años serían especialmente difíciles para Grecia con una dictadura que era tolerada por Francia e Inglaterra y, por el contrario, enfrentada con la Alemania de Hitler y la Italia fascista. (Vacalópoulos, 1995, p. 311)

 

Así pues, a inicios de 1938 sufriría de alergias que se manifestaban en su rostro ocasionalmente y que probablemente eran una advertencia de la acción linfática que le aquejaría más tarde. A lo largo de este año, especialmente de mayo a diciembre, realizó la última revisión de su Odisea, sobre la cual en marzo del año siguiente citó que en ella había decidido escribir el nombre de «Akritas» (Ακρίτας) en 33,333 versos heptadecasílabos. La primera impresión de esta obra, tantos años procurada por el autor, fue difícil por su extensión. Sin embargo, luego de contársela oralmente a Tantine, una norteamericana acaudalada, ésta firmó inmediatamente un cheque para su impresión.

 

Luego, en julio es invitado a Inglaterra, donde permanecería hasta noviembre. Allí escribió la tragedia Juliano (Ιουλιανός), bajo el zumbido de los aviones militares; ésta sería traducida al francés por él mismo en 1946. Las memorias de su estancia británica serían escritas durante los primeros meses del año siguiente en la obra Viajando: Inglaterra (Ταξιδεύοντας: Αγγλία), misma que se publicaría al año siguiente.

 

En 1940 Kazantzakis cumplió 57 años aunque, según Eleni, aparentaba acaso cuarenta. Describe también cómo entonces ya era una figura polémica por su pesimismo sui generis y su enfrentamiento por la política de la época. Es en octubre de este año cuando Italia y Grecia se enfrentarían por la pretensión de consolidar la influencia militar en la península balcánica septentrional de la primera y por la negativa de la segunda por ceder sus bases hasta el término de la guerra. Todos los griegos, aquéllos a favor y en contra del dictador, se unieron fervorosamente a la negativa de su líder el 28 de octubre de 1940, el célebre «día del No». Italia invadiría y bombardearía con facilidad las ciudades indefensas como Patras, Salónica, Lárisa y Corfú causando innumerables víctimas de la población civil. Sin embargo, Grecia se organizó rápidamente bajo el mando del General en Jefe Aléxandros Papagos y, recurriendo a oficiales capaces en retiro por los levantamientos de 1935, consiguió el retroceso y desprestigio de las fuerzas italianas y la primera victoria de un ejército frente a las dictaduras basadas en las «guerras-relámpago». (Vacalópoulos, 1995, pp. 316-317)

 

En este año redactó dos biografías ficcionadas , una sobre Chateaubriand y otra sobre el general Bernadotte, además de componer dos libros infantiles: Alejandro Magno (Μέγας Αλέξανδρος) y En el Palacio de Cnossos (Στα Παλάτια της Κνωσού). Como podrá verse más adelante, en esas obras, a pesar de estar dedicadas un público más joven, no dejará de imprimir su ideología.

 

En 1941 Grecia fue finalmente ocupada. Su resistencia, sin embargo, apoyo en el retraso de los plazos calculados por el ejército alemán de modo que se postergaría su expedición contra Rusia, cuyo invierno los alcanzará fuera de Leningrado y Moscú. (Vacalópoulos, 1995, p. 321)

 

Este año Kazantzakis completó la tragedia Yang-Tse (Γιαγκ-Τσε), una versión antigua de Buda. Tradujo nuevamente La Divina Comedia de Dante con muchas modificaciones y comenzó en agosto la composición de Alexis Zorba el griego (Βίος και πολιτεία του Αλέξη Ζορμπά), la cual completaría hasta mayo de 1943, durante las hambrunas provocadas por la triple ocupación que toda Grecia sufriría desde entonces por Alemania, Italia y Bulgaria. (Vacalópoulos, 1995, p. 323) Esta obra sería publicada tres años más tarde, siendo traducida prontamente por su éxito al francés, sueco y al inglés.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

II.1.3. Últimos años (1942-1957)

 

En 1942 se encuentra plenamente afligido por las catástrofes de la Segunda Guerra Mundial. Su querida Creta había sufrido desde mayo del año anterior los bombardeos alemanes en las bases aéreas que estaban a disposición de Inglaterra. La escasa fuerza militar griega jugaría sólo un papel secundario en la derrota y retirada del ejército inglés. Se daría inicio así a una nueva ocupación en Creta con las subsecuentes hambrunas, confiscaciones y deportaciones. A su vez, se daría origen a resistencias menores pro y anticomunistas en guerrillas que inmovilizarían algunas fuerzas alemanas. No obstante, la liberación de Creta no ocurriría sino hasta 1944. (Toulard, 1972, pp. 131-133)

 

En estos años Kazantzakis , la cual sufrió también durante la ocupación aunque menos dolorosamente que la capital griega. Allí Nikos se propuso dejar de escribir para asistir a su pueblo con acciones. No obstante, no tuvo oportunidad de cumplir esta proeza. A mediados de febrero vuelve a encontrarse con Sikelianos luego de veinte años de separación y prometen apoyarse mutuamente en estos tiempos difíciles.

 

Kazantzakis era consciente, por lo tanto, que incluso historias clásicas tan fundamentales en Occidente como la Ilíada y la Odisea, precisaban de adaptaciones apropiadas a al espíritu de la juventud contemporánea.  De modo análogo, la presente investigación es un intento por renovar las tesis del filósofo cretense en nuestros tiempos y contextos.

 

En 1943 Nikos cumplió sesenta años. Eleni considera su pensamiento en plena madurez y, aunque encanecía, su corazón permanecía “tierno y burlón como el de un niño”. Mientras tanto, Grecia ofrecía resistencia a la invasión alemana a través de una guerra de guerrillas. Así, de manera simultánea a los ataques contra los rebeldes, se desarrollaba el exterminio de los hebreos. Éstos ya habían sufrido previamente las vejaciones conocidas: embargos, maltratos, trabajos forzados. Luego de las ejecuciones la población estimada en 46,091 judíos quedaría reducida al final de la guerra a apenas 10 mil. (Vacalópoulos, 1995, pp. 327-328)

 

Su producción este año, por cierto, no se vería disminuida por la ocupación Nazi. En una carta dirigida a Prevelakis indica que comenzó en junio la redacción de su trilogía sobre Prometeo: Prometeo portador de fuego (Προμηθέας Πυρφόρος), Prometeo encadenado (Προμηθέας Δεσμώτης) y Prometeo desencadenado (Προμηθέας Λυόμενος). El segundo de la saga sería publicado dos años más tarde en la revista Grecia artística (Καλλιτεχνική Ελλάδα). También en este año terminó la composición de Alexis Zorba el griego y. Sobre sus traducciones, , continuó trabajando en la Ilíada y, al terminarla, continuaría con la de la Odisea. (Kazantzaki, 1968, p. 422)

 

En 1944 la devastación de la Segunda Guerra Mundial continuaría en Grecia, esta vez provocada por los propios griegos, divididos en grupos guerrilleros y fomentada audazmente por la destreza alemana que estimuló la antipatía entre las facciones.

 

Eleni narra sobre cómo la gente en las ciudades y en los pueblos era fusilada, colgada o encerrada en celdas. Kazantzakis por su parte, en este tiempo pretendía escribir Akritas, una epopeya bizantina que complementaría su Odisea desde la historia griega. No obstante, este magno proyecto nunca sería consumado pues terminó concentrándose en otras obras que hablaran sobre el nuevo Elenismo. Así, por ejemplo, compuso Capo d'Istria (Καποδίστριας), la cual sería publicada y presentada dos años más tarde en el Teatro Real de Atenas, y Constantino Paleólogo (Κωνσταντίνος Παλαιολόγος), que reescribiría en 1946 y, nuevamente, en 1949 y 1951, para ser finalmente publicada en 1953. También habrá terminado para entonces las traducciones San Francisco de Jœrgensen y El Príncipe de Maquiavelo. La primera de éstas sería publicada en Atenas hasta 1951.

 

En 1945 se estableció en Atenas y ayudará a la unificación de diversos grupos socialistas que culminará en la fundación de la Unión Socialista del Trabajo. En mayo incluso llegará a expresar su postura política en una entrevista del diario Acrópolis. La devastación de la guerra en Grecia y los sufrimientos de la posguerra –como las trescientas mil muertes totales por desnutrición– le afectarían profundamente. Pero, aunado a esta situación, vendrían todavía más enfrentamientos entre las facciones griegas. Así, el Partido Comunista  se haría violentamente del poder, desembocando en una guerra civil que terminaría con la vida de 158 mil personas. (Vacalópoulos, 1995, pp. 334-335)

 

Debido a la cantidad de viajes que se le avecinarían por hacerse cargo de un ministerio sin cartera en el gabinete del Primer Ministro, Sofoulis, en noviembre de este año Nikos y Eleni decidieron formalizar en matrimonio la unión que ya existía de facto desde dieciocho años atrás. (Kazantzaki, 1968, pp. 434-435)

 

En 1946 regresó a Inglaterra, donde se unió a la reunión de la élite intelectual y artística del momento para discutir sobre los recientes problemas de posguerra que heredó la humanidad. Una vez asentado en Cambridge escribió la novela El Ascenso (Ο Ανήφορος). Sin embargo, de ésta, sólo sería publicado al año siguiente el primer capítulo titulado La muerte del abuelo (Ο Θάνατος του παππού) en la revista Nea Estia (Νέα Εστία). Algunas de sus páginas se agregarían, al igual que la obra Mi padre (Mon père) de 1936, a la obra El Capitán Michalis: Libertad o muerte (Καπετάν Μιχάλης). Este año la Sociedad Literaria Helénica, de la cual era presidente, lo propone, junto a Sikelianos, para el Premio Nobel. Él mismo apoyaría la nominación conjunta (aunque los partidarios de su amigo comenzarían una campaña en contra de Nikos luego de la muerte prematura de Sikelianos) más que por el reconocimiento, con la finalidad de obtener la libertad para viajar y conocer las riquezas culturales de todo el mundo ya sin las limitaciones que constantemente sufría por parte del gobierno griego. (Kazantzaki, 1968, pp. 438, 465)

 

Luego, desde septiembre de aquel año llegó a París, donde comenzaría su autoexilio por las constantes acusaciones en su país. Eleni se lamentaba pues, cuando en el extranjero era laureado, en su propia nación era asediado. Y esta situación no sólo lo afectaba a él sino también a quienes apoyaran su obra literaria. Así, por ejemplo, lo sufrió su amigo Pandelis Prevelakis en su intento por partir a Nueva York, Petros Harris por publicar Sodoma y Gomorra en la revista Nea Estia (Νέα Εστία) y el crítico literario Andreas Karandonis por declarar en radio que el libro “Constantino Paleólogo era una «tragedia digna para la nación  [griega]».” (Kazantzaki, 1968, p. 458)

 

De este modo, planeó la traducción de la totalidad de sus obras teatrales con la finalidad de presentarlas a directores internacionales. También en ese año fue nombrado director del departamento de traducciones de textos clásicos por la UNESCO. De este modo, el año siguiente simultáneamente a este trabajo, tradujo Melisa, Juliano, Odiseo y Prometeo, portador de fuego. Una vez percatándose que sus labores lo alejaban de su actividad literaria, decidió renunciar a la UNESCO luego de once meses de servicio.

 

En 1948 escribió en sólo dos semanas de junio Sodoma y Gomorra (Σόδομα και Γόμορρα), publicada en octubre del siguiente año en la revista Nea Estia (Νέα Εστία) y representada en Alemania a finales de 1954 (Kazantzakis asistiría personalmente a la premier). Además, algunas semanas después comenzaría la composición de Cristo nuevamente crucificado (Ο Χριστός Ξανασταυρώνεται), la cual terminó en sólo un mes. Como era su costumbre, esta última obra sería reescrita de noviembre a diciembre de ese mismo año. Esta obra sería adaptada para su presentación teatral en 1956 y con gran éxito también en una película que mucho le conmovería en el festival de Cannes de 1957.

 

Los primeros meses de 1949 comenzaría la composición de Los fraticidas (Οι Αδερφοφάδες), conocida en habla hispana como Los hermanos enemigos, sobre la cual volvería a trabajar sobre ella en 1954. Esta obra permaneció sin publicar y sólo se haría póstumamente tras encontrarla entre sus pertenencias. En abril del mismo año compuso la tragedia Kouros (Κούρος) y, un mes más tarde, La manzana de oro (Το χρυσό μήλο); ambas conocidas por sus segundos nombres: Teseo (Θησέας) y Cristóbal Colón (Χριστόφορος Κολόμβος), respectivamente.

 

A finales de 1949 comenzará la composición de un libro en el cual resucitaría la Heraclión de su infancia: El Capitán Michalis: Libertad o muerte (Καπετάν Μιχάλης). Concluiría la primera redacción en mayo del año siguiente y, la segunda, a finales de julio y no sería publicada sino hasta 1953. En 1955, por cierto, Bohuslav Martinu escribiría el librero para una ópera inspirada en esta obra que sería presentada luego de la muerte de ambos en 1962.

 

En 1950, al ser atendido en Paris por su dolencia ocular, le es diagnosticada una anormalidad linfática que padecía años atrás. Los últimos meses de este año comenzó la redacción de La última tentación (Ο Τελευταίος Πειρασμός), la cual terminaría en julio de 1951 y reescrita en octubre, apenas tres meses después de su conclusión.

 

Ya en 1951 la obra de Kazantzakis sería publicada en todo el mundo. Tal fue el caso, por ejemplo, de la traducción Zorba el griego al portugués, Cristo nuevamente crucificado al noruego y al alemán. Él personalmente cuidaría algunas ediciones por correspondencia. Caso contrario ocurría con las publicaciones de editoriales en su tierra natal, donde . En año sufriría la pérdida de su entrañable amigo, Ángelos Sikelianos. El poeta murió por beber erróneamente veneno en lugar de su medicina. En su traslado urgente de Kifisia a Athenas fue rechazado por el Hospital Evangelismos y luego ingresado tardíamente en la clínica católica Pammakaristos.

 

En 1952 comenzará a tener problemas de salud, no sólo por sufrir del herpes labial que ya lo aquejaba anteriormente; también padeció una seria infección en el ojo derecho y contrajo una gripe que lo llevaría a ser hospitalizado en Ámsterdam. Finalmente, luego de encontrarse al borde de la muerte, perdería el ojo y dictaría a Eleni el famoso haiku incluido en El Pobre de Asís (Ο Φτωχούλης του Θεού): . Fue un suceso que Eleni interpretaría como el «segundo milagro de Francisco» luego que consideraran que también los habría salvado del hambre en Egina pues Kazantzakis había conseguido dictarle estos poemas “perfectos, escuetos, transparentes, justo como estaba su cuerpo, que ya permitía a su alma alcanzar la superficie.”.

 

Un año después, en 1953, a pesar de continuar con tales padecimientos, su ánimo y creatividad no se veían afectadas. Incluso en su convalecencia terminaría la versión final de su traducción de la Ilíada en colaboración con Kakridis. También, en octubre, habría terminado la que sería su última novela: El Pobre de Asís. Esta obra sería publicada fragmentadamente en el periódico Libertad (Ελευθερία) un año más tarde. En contraparte, la Iglesia Ortodoxa griega perseguiría algunas ideas de Capitán Michalis: Libertad o Muerte y la totalidad de La última tentación.

 

En abril de 1954, el Papa Pío XII agregó La última tentación al Índice de libros prohibidos (Index librorum prohibitorum et expurgatorum). Kazantzakis lamentaría este gesto del Vaticano frente a un libro que él consideraba escrito desde la más profunda exaltación religiosa y con un ferviente amor a Cristo. Así, manifestó a su amigo Börje Knös, en una carta fechada el primero de mayo de 1954, su incredulidad por que el mismo Papa no hubiera tenido la sensibilidad por reconocer el amor cristiano impreso en su obra.

 

De este modo, su única reacción sería un telegrama que envió al Vaticano respondiendo a este suceso. En éste puede leerse primer una frase de Tertuliano: “Ad tuum, Domine, tribunal appello.” Y luego: “La misma frase que propuse a la Iglesia Ortodoxa: A tu Tribunal, oh Señor, apelo. Para nuestros propios metropolitanos y arzobispos, agrego: Ustedes me han dado una maldición, santos Padres; yo les doy un deseo: Espero que su conciencia sea tan clara como la mía y que sean tan morales y religiosos como yo lo soy. N.K.” .

 

A mediados de este año comenzaría la colaboración entre Kazantzakis y Kimon Friar para la traducción de su Odisea al inglés. Y, a finales, le definirían en Alemania que su malestar se trataba más exactamente de una leucemia linfática benigna.

 

En 1955 Kazantzakis celebró 70 años de vida, sin embargo, cumpliría realmente 72 años. Nikos nunca conoció su edad con exactitud hasta que, póstumamente, se descubriría entre sus cuadernos de escuela básica que escribió: “Nací el 18 de febrero de 1883, en un viernes.”. Este hallazgo le representaría una alegría a su esposa Eleni pues, sin saberlo, le habría ganado dos años más a la muerte.

 

Así pues, este año mejoraron sus dolencias de modo tal que regresó a trabajar en su obra literaria a Antibas. Entonces, la campaña contra Kazantzakis de la Iglesia Ortodoxa orilló a que el gobierno griego alarmase de la situación a la princesa María Bonaparte. Ella, escritora y con la gran formación que le otorgó haber sido discípula de Freud, se dedicó a leer tales libros “escandalosos” que no sólo terminó aprobando, sino que llegarían a gustarle tanto que los recomendó a la Reina de Grecia, quien instó a la Iglesia Ortodoxa a detener sus acusaciones.

 

María Bonaparte visitaría en dos ocasiones la casa de Kazantzakis en Antibas hasta que, en la tercera, la acompañaría el príncipe Jorge de Grecia en un viaje que coincidía con la abolición del yugo turco. Él le aseguró personalmente que el gobierno griego había desacreditado ya cualquier moción de persecución contra su obra. Aunque el príncipe y Nikos pertenecían a partidos distintos, este suceso es rememorado algunos meses más tarde por Kazantzakis en Reporte al Greco (Αναφορά στον Γκρέκο) como uno de los días más felices de su vida:

 

Más tarde, encontrándose de viaje en Austria, comenzaría la redacción de Reporte al Greco, la autobiografía novelada apenas citada, cuya primer redacción completaría en junio del año siguiente y corregida un mes después de su conclusión. Posteriormente, trabajará en el guión de Cristo Nuevamente Crucificado junto con Jules Dassin para su adaptación al cine.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En 1956 continuaría en Friburgo su tratamiento médico con el hematólogo. En ese año le informarían que el Comité Internacional para la Paz lo había condecorado en su premio anual, junto con el pintor chino Chi Pai-shih. Kazantzakis quedó perplejo y decidió no aceptar el premio por merecerlo menos que otras personas que hubieran sufrido en su defensa de la paz. El comité, sin embargo, insistió que lo aceptara pues había sido una decisión unánime cuyo rechazo no cambiaría la determinación y además que sería ofensivo para el jurado. De este modo, en viajaría en Viena para recibir el Premio de la Paz.

 

En 1957 regresaría a Friburgo para su tratamiento médico anual. Allí revisaría las anotaciones de su viaje por medio orienta para una publicación francesa que llevaría el nombre Del Monte Sinaí a la Isla de Venus (Du Mont Sinaï à l’île de Vénus).

 

Poco antes de partir a su último viaje a China por invitación expresa de su gobierno, la apariencia exhausta de Nikos preocuparía con los peores pronósticos a sus amigos cercanos, pero él insistiría vehementemente en partir con la ilusión de ver por última vez Oriente, en esta ocasión, compartiéndolo con Eleni.

 

La estancia en China transcurrió con grandes atenciones y sin emergencias. No obstante, los doctores del hospital de Friburgo donde se atendía olvidaron prevenirlo de las vacunas y, por tanto, sería inyectado en la ciudad de Cantón contra el cólera y la viruela para poder visitar Japón. Allí comenzaría a sentir algunas molestias en su brazo que aminoró por desconocer su peligro.

 

En su regreso y pasando por Copenhague sufrió un absceso en el brazo que se le complicó en una gangrena y fue llevado de emergencia al Hospital Nacional. Su salud empeoró y sería trasladado al Hospital Universitario de Friburgo por recomendación de los médicos. Allí le salvarían el brazo y sería reportado fuera de peligro. Allí se enteraría tanto de su última nominación al Nobel como de la premiación a Albert Camus a quien, sin saberlo, dedicó en su felicitación las últimas palabras que dictaría a Eleni a un amigo suyo.

 

Aún convaleciente, contrajo la gripe asiática en los inicios de una pandemia entonces desconocida que terminaría con la vida de millones de personas. Aunque los médicos eran positivos con el pronóstico, su salud se deterioró rápidamente. Al tercer día de fiebre, con una sed insaciable y al borde de la muerte, rechazaría las atenciones tanto de un pastor protestante como de un sacerdote católico. Y, al cuarto, Kazantzakis moriría a los 74 años, la noche del 26 de octubre de 1957.

No espero nada.

No temo nada.

Soy libre.

 

(Epitafio de Nikos Kazantzakis extraído de Ascética)

* Texto extraído de la investigación doctoral "El problema del mal en la Ascética de Nikos Kazantzakis" de Mauro Rivera

BIOGRAFÍA DE NIKOS KAZANTZAKIS